jueves, 10 de septiembre de 2009

De Berlusconi a Barreda (aunque parezca imposible)


Ernestina querida: me llamó mucho la atención tu pedido que escriba sobre el “saludo”, ya que vos no me saludás ni me hablás. Entonces, no se si me lo planteas en serio o me estás chicaneando. Sinceramente, no entiendo este maltrato. Ya te parecés a Cristina, y te aclaro, yo no soy De Ángeli… yo tengo todo los dientes.


Si vamos a explotar este espacio, que sea con temas serios, y no con pelotudeces como el saludo. El que quiere saludar que salude, y el que no que se vaya a la concha de su hermana. Quiero que aportemos a la sociedad, quiero que se aclaren temas que confunden a la gente, quiero que haya justicia… quiero que dejen en paz a Berlusconi !!!!!!!


Pobre tipo. ¿Qué hizo de malo que muchos otros no hayan hecho alguna vez, o bien, que otros quisieron hacer y no pudieron?


Creo que es la envidia, porque fue presidente de Italia como cinco veces, tiene mucha guita, hace lo que se le raja las bolas y, encima, se caga de risa de todo y todos delante de todo el mundo.


Entonces, por favor, dejémonos de joder.


Cuál es la historia con Berlusco. ¿Que le puso las guampas a la mujer? Y bueno, es verdad, pero no será ni el primero ni el último que se tire una cañita al aire. Además, la mina debe tener lo suyo también, porque boluda no es. Esa quiere sacarle plata quiere.


¿Qué más?... Que se hizo no sé cuantas partuzas con las pendejas más lindas? Claro que sí, claro que sí!!!! Y lo defiendo a muerte. ¿Puso plata? Ni hablar. Una montaña de plata, y capaz que la pija ya ni se le pare por más que se tome medio kilo de viagra, porque tiene como 80 pirulos (Silvio, igual que Fayt, se da la biaba, pero no engaña), pero que importa. Viejo, a los gustos hay que dárselos en vida.


¿Para qué tener tanta plata, sino? Para donarla a escuelas, iglesias, a los africanos… Es al pedo, seguro que van a decir que hace eso (caridad) para evadir impuestos o blanquear lo que chorea. Entonces, digo: si no lo hacen mierda por infiel y fiestero, lo hacen mierda por demagogo. Y si no es eso, seguro aparece otra cosa y le bajan la caña.


No se lo merece. Su figura representa lo mismo que lo que representa el Doctor Barreda.


Ni más ni menos. Son dos próceres modernos de la humanidad: hicieron lo que muchos quieren hacer, pero que por temor o falta de recursos, no hicieron ni harán jamás. ¿O me van a decir que no conocen a nadie que alguna vez haya querido matar a la mujer o a la suegra o a las hijas –si es que estas son como las otras dos-?


Y por favor: las pelotudas de las feministas, que cierren el orto.
Porque cuántas mujeres mataron o mutilaron a sus maridos o novios porque las cagaban a palos? Y está bien, si las fajaban, se defendieron. Me parece perfecto. Pero no es ni más ni menos que lo que hizo “Conchita” Barreda que, además, se tuvo que morfar una pila de años en cana por hacer justicia.


Como dijo algún estúpido, “pinta tu aldea y pintarás el mundo”. Bueno, Silvio y Ricardo hicieron de su aldea Sodoma y Gomorra, y hay que bancarlos, señores.


Solo pido: no nos dejemos llevar por la frivolidad de la TV ni de lo que opina gente que no sabe, como sicólogos, médicos forenses, jueces, abogados, víctimas y familiares de víctimas. Lo que hace Berlusconi está bien. Lo que hizo Barreda, está bien. Yo haría lo mismo. Los aplaudo.


Viva Silvio, viva el Doctor, viva Perón !!!!!


Nada más. Y, como dijo el León, “a pudrir el chancho”, que se acaba el mundo.

miércoles, 9 de septiembre de 2009

Tiempo "muerto" que no está muerto


El otro día alguien me escuchó hablar del “tiempo muerto”, y pensó que estaba como entrenador de un equipo de básquet en un partido. Yo no puedo explicar todo, todo, todo. Pero bueno, veo que no queda otra opción, porque alguien bajó directivas.


Por eso, a lo Moisés con las tablas de la ley, digo:


No estaba dirigiendo un equipo de básquet. No me gusta el básquet, que es un deporte en el que, por las dudas, te cobran ful.


Tampoco estaba refiriéndome a un brec ni a un “cofi brec”, porque no voy a conferencias, charlas, ni ese tipo de cosas en las que se paga por escuchar a otro hablar, porque ya no me queda nada más por aprender ni escuchar (excepto a Ernestina), salvo que sea charlando con el amigo Mostasa de Wisconsin, que es un hombre sabio de otro lugar, que aprendió mucho en su estadía en Santiago del Estero y tiene cosas que contar.


Explico: el tiempo muerto es aquel que transcurre entre que dejamos una actividad u ociosidad, para dirigirnos a un lugar a cumplir con otra actividad.
Por ejemplo, si salís de un trabajo, y te vas a otro, ese tiempo entre que dejaste uno y entraste al otro, es tiempo muerto. O el tiempo que pasa desde que salís de tu casa para ir al trabajo, o a la escuela, o al bar.


Es tiempo muerto, porque ni estás al pedo en tu casa descansando o haciendo lo que te plazca, ni estás trabajando o tomando en el bar o haciendo lo que ibas a hacer. No es tiempo que se disfruta ni se aprovecha, es tiempo en el que uno va, y cuando uno va, es tiempo muerto, porque no hace nada (salvo que sea colectivero o taxista, que eso es como un trabajo).


Por eso, es fundamental tener una notbuk, porque mientras vas, podés ir haciendo cosas en la computadora, entonces no es tiempo perdido.


Esto presenta dos problemas: uno, que si vas manejando no podés usar la notbuk o, si hacés las dos cosas, podés causar desastres –y esta es una de las principales causas de accidentes de tránsito a la hora de la siesta–. Lo otro es que, si trabajás en ese tiempo muerto, deja de ser tiempo muerto, pero como todavía no entraste a trabajar, ¿quién te lo paga? Entonces no es tiempo muerto ni son horas extras, es tiempo regalado, que es peor, por lo que en ese caso conviene relajarse y no pensar en el dineral que se gastó comprando una notbuk.


Así que mejor no comprarse una notbuk, que es un artefacto para usar con una sonrisa, bien peinado, y tomando una taza de café, altamente recomendado para hacer compras por internet.


Aclaraciones.


1- El tiempo muerto que se transcurre caminando o bicicleteando puede considerarse como ejercicio, lo cual es tremendamente sano para la salud y evita morirse antes.


2- Si el tiempo muerto supera la media hora o 40 minutos, ya estamos hablando de gente que está al pedo o vaguea (salvo que se tenga que realizar un traslado muy largo, casi un viajecito).


Y recuerden: durante un tiempo muerto respete los semáforos y, si va en lancha, use salvavidas, que eso salva vidas y evita ser devorado por los peces, a los que no les gusta la goma espuna ni el tergopol.

sábado, 5 de septiembre de 2009

¡Cerrá el orto, puto!


Como escribiera alguna vez Fontanarrosa, no debe haber mejor frase que "puto el que lee esto".

Es algo que no da derecho a réplica, te mata, te hace quedar como un gil. Aunque nadie te vea, te sentís humillado, como un boludo.

Algo parecido pasa con el "cerrá el orto". No todos se vieron sometidos a este insulto, pero cuando se recibe el mismo, uno ya no es el mismo. Ser puteado con un "cerrá el orto" te cambia para toda la vida, y después de eso ya nada es igual. Es más, te pueden decir cualquier cosa que ya nada importa.

Tan es así, que un lugar donde trabajo se ha creado toda una estrategia en torno del "cerrá el orto", una batalla épica entre Elrrodro y Eldaro, en la cual alguna vez varios nos vimos involucrados pero, nobleza obliga, somos simples amateurs al lado de semejantes monstruos de esta práctica milenaria.

Es más, "cerrá el orto" no es sólo un insulto. "Cerrá el orto" es pura actitud ante la vida, es una forma de ser, de moverse, de pensar, de actuar y, claro, una forma de apretar los cantos. Ellos lo entendieron así desde un primer momento, y claro, ahora son los "reyes del canto"

Pocas veces me sentí tan mal cuando caí víctima del "cerrá el orto", pero pocas cosas te pueden hacer sentir tan bien como hacer cerrar el orto a otro. Y acá que no me vengan con que "es una mujer", "es una persona mayor", "es un chico", o "estaba distraído". "Cerrá el orto" no distingue géneros, edades, profesiones, estado civil, color de pelo, o calzado. Es "cerrá el orto" y punto. A llorar a la iglesia, y a no comentar con nadie que te hicieron cerrar el orto, porque se corre el riesgo de entrar en un círculo más precisamente en el medio del círculo y ser víctima de los ataques de todos.

Ni hablar si te hace cerrar el orto un niño. Ante una situación como esa, en caso que no haya nadie cerca, se puede abofetear al educando a modo de aplicación de la "ley del más fuerte", prevista en el inciso C del artículo 47 de la ley Nº 23.344 ("El fumar es perjudicial para la salud") del Código Anal de la Constitución Nacional.

Una vez que te hacen cerrar el orto, ya estás del otro lado, perdiste el invicto y de eso no se regresa. La única medicina posible, a partir de ese momento, es hacer cerrar el orto a otros, es lo único que sacia la sed y que, al menos por un rato, te reconforta. Es la morfina para el moribundo: sabe que se muere, pero por lo menos no sufre tanto. Es como con los vampiros. Una vez que te muerde uno y te hacen vampiro, no podes volver a ser humano, entonces, lo único que te queda por hacer, es chupar sangre (o lo que a cada uno le guste chupar). Salvo que te claven una estaca en el corazón y te mueras, aunque acá hay que hacer dos aclaraciones:

1- Una es que los vampiros no existen, o sea que el ejemplo es al reverendísimo pedo, pero queda muy bien (aclaro que más de uno se hizo clavar con estacas de carne solo para comprobar que no eran vampiros, pero les gustó el tema y así se dieron cuenta que eran trolos).

2- La otra es que no te podés clavar una estaca en el ojete, porque el ojete es un agujero, y en los agujeros no se puede clavar nada, sigue de largo. Además, lo peor ante este tipo de acciones es que el ojete corre el riesgo de agrandarse, dilatarse dependiendo del grosor de la estaca o lo que se que se quiera clavar, con lo cual ya pasa a ser sumamente necesario e imperioso que cierres el orto, y eso es peor, mucho peor, que el "cerrá el orto" insultivo, porque ya es un "cerrá el orto" medicinal.

¿Se entiende la terribilidad del "cerrá el orto" (1)?

Bueno, los dejo. Anden atentos, escuchen, no caigan en trampas que les hagan cerrar el orto. Y les aclaro: el "cerrá el orto" no tiene ningún tipo de validez si es por escrito, el "cerrá el orto" es verbal o gestual (2), y si es cara a cara, tiene más valor. Al momento de aplicar el "cerrá el orto" debe haber conexión en ese momento entre las partes (3). Sino, no vale.

Por cualquier consulta para ampliar sus horizontes o crear estrategias de defensa más sólidas, o simplemente saber un poco más, comuníquense con Elrrodro o Eldaro, los más sabios exponentes de este verdadero arte culinario: eldaro@cerraelorto.com.ar, elrrodro@cerraelorto.com.ar, 0-800-otrorto (6876786)

Y les recuerdo que "en orto cerrado no entran moscas", porque si eso ocurriera, solo Dios sabe la tragedia que devendría.

(1) Es "cerrá el orto" y no "cerrá el ojete". A pesar de que son insultos sinonímicos, la fuerza del "orto" es muchísimo mayor a la del "ojete", tanto, que este último casi no tiene efecto alguno con insulto.

(2) El modo correcto de aplicación gestual del "cerrá el orto", según lo indica el "Manual de Cerrá el Orto para Principiantes", de Marcelo Polino, es el siguiente: la uña del dedo índice debe entrar en contacto con la yema del pulgar, formando un "cero" bien cerrado, que en realidad no es un "cero" sino un "ojete". Mientras, los dedos del medio, anular y meñique deben separarse claramente del "ojete" y, además, estar bien extendidos y separados entre sí -"esto le imprime fuerza a la imagen", dice Polino-, para dejar bien a la vista el "ojete" en cuestión y que no queden dudas que no es un "cero", sino un "ojete".

La otra opción es la utilizada por el maestro zen hindú Leander Buttara Xzi, quien aplicó la versión más dócil: se juntan uno al lado del otro los dedos índice, del medio, anular y meñique, y debajo queda el pulgar, y se efectúa el movimiento ascendente y descendente de el grupo de cuatro dedos hasta que se unen con el pulgar, cuando tocan, vuelven a subir, y sube y baja, y sube y baja, a modo de "bla, bla, bla".

El primer modo gestual hace referencia al "ojete", mientras que el segundo hace más referencia al "cerrá", pero los dos son válidos, aunque el primero es más directo y, por ende, ofensivo respecto del otro, que puede ser aplicado a mujeres, ancianos y niños.
Optar por uno u otro queda a criterio de quien hace cerrar el ojete.

(3) La conexión debe necesariamente ser temporal, pero no espacial, o sea, se puede hacer cerrar el orto a alguien por teléfono o Internet, pero no por carta o dejando mensajitos por ahí.